• Tartaletas de avena y coco con panna cotta de grosellas

Tartaletas de avena y coco con panna cotta de grosellas

UN DELICIOSO DULCE DE INVIERNO SIN NECESIDAD DE USAR EL HORNO

Eva, de Bake-Street, lo tiene claro: “Siempre me han gustado los formatos pequeños e individuales para presentar dulces; resultan muy atractivos y cómodos a la hora de servir. Como estas tartaletas de avena Quaker y coco con panna cotta de grosellas. Una receta muy fácil de preparar y sin necesidad de encender el horno, ¡no os podréis resistir a probarlas!”

Con una base elaborada con copos de avena, coco rallado y un poco de leche condensada que nos ayudará a amalgamar los ingredientes aportando un punto dulce. Tan sencillo como mezclar, rellenar los moldes y llevar al frío un rato. La panna cotta, que seguro ya conocéis, es ligera, suave y con un sabor inconfundible. En esta ocasión, la elaboraremos con zumo natural de grosellas, crema de coco y muy poca cantidad de azúcar.

Para presentar las tartaletas hemos elegido grosellas y flores comestibles, aunque siempre puedes decorarlas al gusto, sustituyendo las flores por frutos rojos, por ejemplo.

¿Se os ocurre un desayuno más delicioso para comenzar hoy el día? 😉

Ingredientes

  • Para 10 tartaletas
  • Necesitaremos 10 moldes de 10x5cm, o similar.
  • Para la base de avena y coco (para 10 unidades):
  • 160 g de Copos de Avena Quaker
  • 95 g de coco rallado
  • 110 g de leche condensada
  • 30 g de agua
  • Para la panna cotta de grosellas:
  • 75 g de nata líquida para montar
  • 45 g de crema de coco
  • 65 g de zumo de grosellas (170 g de grosellas aprox.) + ½ cucharadita de azúcar
  • 15 g de azúcar blanco granulado
  • 2 hojas de gelatina o cola de pescado
  • Para decorar:
  • grosellas rojas
  • grosellas blancas frescas o congeladas
  • flores comestibles

Consejos

  1. Para rellenar los moldes con la mezcla de panna cotta sin manchar los bordes de las tartaletas, podemos verter el relleno en un biberón. Será más fácil y limpio para trabajar.
  2. Conservación: Podemos guardarlas en un recipiente hermético en el frigorífico durante 6-7 días.

Preparación

  1. Comenzamos preparando la base de Copos de Avena y coco:
  2. En un bol mediano, añadimos los Copos de Avena Quaker junto con el coco rallado. Mezclamos con ayuda de una cuchara para distribuir de manera homogénea.
  3. Añadimos la leche condensada y comenzamos a integrar los ingredientes. Tendremos que trabajar un poco con las manos para lograr que éstos se amalgamen. Añadimos el agua poco a poco e integrando a la vez.
  4. Repartimos la masa en los moldes: Disponemos una cantidad de la mezcla de avena y presionamos para ajustarla a éste, debemos cubrir tanto la base como los laterales.
  5. Refrigeramos durante 2 o 3 horas.
  1. Para el zumo de grosellas:
  2. Retiramos los ramilletes de las grosellas y lavamos muy bien.
  3. A continuación, introducimos en un cazo junto con ½ cucharadita de azúcar y colocamos a temperatura media. Dejamos hasta que comiencen a soltar sus jugos removiendo de vez en cuando.
  4. Retiramos del calor y pasamos por un colador para quedarnos solo con el zumo dejando a un lado la piel y las semillas.
  5. Reservamos.
  1. Para la panna cotta de grosellas:
  2. En un cazo, añadimos la nata junto con la crema de coco, el azúcar y el zumo de grosellas. Llevamos al fuego a calor medio hasta que tome temperatura pero sin llegar a ebullición. Reservamos.
  3. En un bol amplio, hidratamos las hojas de gelatina con agua muy fría. Dejamos en remojo alrededor de 15 minutos. Durante este tiempo, dejaremos que la mezcla de nata reduzca su temperatura hasta alcanzar los 50ºC.
  4. Escurrimos muy bien la gelatina e incorporamos a la mezcla de nata que teníamos reservada. Removemos muy bien con ayuda de unas varillas hasta disolverla por completo.
  5. Vertemos* la panna cotta de grosellas sobre los moldes e introducimos en el frigorífico.
  6. Dejaremos un mínimo de 3 horas para que adquiera cuerpo la mezcla, aunque lo ideal es dejarlo hasta el día siguiente.
  1. Decoramos las tartaletas:
  2. Las tartaletas podemos consumirlas directamente del frío o ligeramente atemperadas. A nuestra elección.
  3. En el momento de servir, desmoldamos y decoramos con unas grosellas y flores comestibles.

* El consumo de beta-glucanos, presentes en la avena, previene el aumento de glucosa en sangre después de las comidas, si se consumen al menos 3 g de beta-glucanos, contenidos en una ración de 40 g de avena. Además, los beta-glucanos contribuyen en el mantenimiento de los niveles normales de colesterol en sangre. El colesterol alto es un factor de riesgo en el desarrollo de enfermedades coronarias. Cada porción (40g) contiene un 47% de los 3g de beta-glucanos sugeridos al día. Las enfermedades coronarias tienen múltiples factores de riesgo y alterar uno de estos factores puede o no tener un efecto beneficioso. Aprobado por la Commission Regulation (EU) 432/2012 of 16/05/2012.

** Evidence of disturbed sleep and mood state in well-trained athletes during short-term intensified training with and without a high carbohydrate nutritional intervention. School of Sport, Exercise and Health Sciences, Loughborough University, UK. Agosto 2015.

*** La fibra de la avena contribuye a incrementar el bolo fecal y, con ello, a un sistema digestivo saludable. Aprobado por la Commission Regulation (EU) 432/2012 of 16/05/2012